Dinero y joyas son los principales objetivos de estos delincuentes profesionales que actúan en horas diurnas aprovechando la ausencia de los propietarios.

Aunque las fuentes policiales consultadas aseguran que este año los robos en domicilios han descendido en términos comparativos con los registrados en los ejercicios precedentes, durante las últimas semanas las alertas por esta actividad criminal se han incrementado considerablemente.

Los investigadores sospechan de la acción de uno o varios grupos itinerantes especializados en el asalto de domicilios, que se desplazan puntualmente a la capital navarra para cometer los asaltos y después trasladarse a otra provincia, donde tendrían su base de operaciones. Las acciones de estos ladrones profesionales se diseminan por toda la capital navarra, ya que las Fuerzas de Seguridad han tramitado durante los últimos días denuncias por robos en los barrios pamploneses de Azpilagaña, La Milagrosa, San Juan o Iturrama, y también hay constancia de robos cometidos en municipios como Barañáin.

Los ladrones emplean la fuerza para acceder a las viviendas llegando, incluso, a reventar el escudo de seguridad que protege las cerraduras (una pieza metálica que rodea el bombín para impedir su fractura) para poder vencer la resistencia de las puertas.

Los delincuentes suelen seleccionar un rellano del mismo edificio en el que asaltan dos viviendas que se encuentran vacías porque sus propietarios están de vacaciones o porque están ausentes. A pesar del ruido que realizan para violentar las cerraduras, los ladrones actúan normalmente durante el día.

Para comprobar que no hay nadie en el interior de los domicilios los ladrones realizan un trabajo previo, que suele consistir en llamar al portero automático o al timbre, para cerciorarse de que no hallarán a nadie en el piso. Pueden llegar a fingir que son comerciales de alguna compañía para no levantar sospechas.

Una vez dentro de los pisos, los asaltantes registran los dormitorios en busca de dinero en metálico y joyas, bien volcando los cajones de los muebles y vaciando los armarios de ropa, o bien localizando el joyero de la dueña de la vivienda. Para no dejar pistas actúan con guantes y prendas con las que se cubren el cabello. NOTICIAS DE NAVARRA